Medicina estética: tratamientos recomendados durante la menopausia y perimenopausia
Tratamiento de arrugas
Existen dos tipos de arrugas, las dinámicas, que son las que aparecen al gesticular, y las estáticas, que son las que ya se ven en reposo sin necesidad de gesticular. No se tratan de la misma forma. Una arruga dinámica se trata modulando el movimiento muscular, mientras una arruga estática ya es un surco en la piel (es lo más parecido a una cicatriz) y en ese caso la mejor opción es rellenar el surco para corregir esa marca en la piel.
Arrugas dinámicas
¿En qué consiste la modulación del movimiento muscular? Consiste en la infiltración de una sustancia que va a actuar relajando la musculatura progresivamente; para no seguir marcando esas arrugas dinámicas, que con el tiempo evolucionan a estáticas. Tras la menopausia esto se acentúa porque la capacidad de la piel de hacer colágeno y elastina disminuye. El tratamiento se realiza mediante microinyecciones en puntos concretos que marcamos tras estudiar la mímica facial. No es doloroso y se tarda unos 20 minutos en realizar. Los efectos se notan en unos días, y son máximos a los diez días. Por eso la revisión la hacemos a las dos semanas. Los resultados tienen una duración entre cuatro y seis meses. Está especialmente indicado en el tratamiento de arrugas dinámicas del tercio superior (frente, entrecejo y patas de gallo)
Arrugas estáticas
Como se explica más arriba, son las que ya aparecen en reposo, que están presentes cuando nos miramos al espejo. Son surcos en la piel. Si se localizan en el tercio superior, normalmente hay que combinar tratamientos. Primero modular el movimiento muscular para no seguir marcando los surcos, y posteriormente, realizar un relleno del surco con un voluminizador. Classification: Public Si los surcos no se encuentran en el tercio superior los podemos tratar solo con el voluminizador. La técnica es similar, mediante inyecciones, sólo que los resultados son inmediatos. La duración estimada depende de la calidad del voluminizador. Utilizamos productos de primera gama, con una duración estimada de un año.
¿Qué efectos no deseados pueden aparecer?
Siempre que utilizamos una aguja hay que tener en cuenta que puede aparecer un hematoma. En el caso de salir un hematoma los cuidados son los mismos que si nos damos un golpe y nos sale un moratón. Podemos aplicar cremas con árnica y vitamina k, y la siempre imprescindible protección solar. Por supuesto, se pueden maquillar. Después del uso de un voluminizador también puede aparecer algo de inflamación, siempre temporal, que puede durar unos pocos días o no aparecer. Por supuesto, estos tratamientos no los puede realizar cualquier profesional, es importante ponerse en manos de especialistas cualificados para minimizar riesgos y efectos secundarios. Además hay que tener en cuenta las características individuales de cada paciente para personalizar los tratamientos y prevenir efectos indeseados. Todos somos distintos y tenemos nuestras peculiaridades.
¿Si empiezo a hacerme estos tratamientos, tengo que seguir posteriormente? ¿Si dejo de hacérmelo, existe efecto rebote?
Lo efectos de estos tratamientos son reversibles. Una vez transcurrido ese tiempo se pueden repetir, o se puede dejar de hacer. Nunca va a haber efecto rebote. Al contrario, son tratamientos que mejoran la calidad de la piel, que estimulan la formación de colágeno y elastina y los voluminizadores además hidratan la piel. Después de realizar el tratamiento, tanto si nos lo repetimos o no, siempre vamos a estar mejor que si no lo hubiéramos hecho por la mejora en la calidad de la piel y por el tiempo que hemos estado sin marcar las arrugas tratadas.
¿Se me va a quedar la cara rara, hinchada o sin expresión?
Todos tenemos miedo a vernos como algunos famosos que se ven “raros” tras realizarse procedimientos estéticos.
¿Qué es lo que ocurre en esos casos?
Se trata de caras sobretratadas. Exceso de miomodulador (caras sin expresión) o exceso de voluminizador (caras hinchadas). Por eso insisto, es muy importante el profesional que te trata. Hay que saber decir “hasta aquí hemos llegado” y que el paciente sepa escuchar y se deje aconsejar.
Conclusión
Durante la perimenopausia y la menopausia, los cambios hormonales aceleran la pérdida de colágeno, elasticidad e hidratación de la piel, lo que hace que las arrugas, tanto dinámicas como estáticas, se marquen con mayor facilidad. La medicina estética ofrece tratamientos seguros, eficaces y totalmente personalizables para abordar estos signos del envejecimiento, siempre que se realicen con criterio profesional. La combinación adecuada de modulación muscular y voluminizadores no solo mejora el aspecto de las arrugas, sino que también contribuye a una piel más saludable y de mejor calidad a largo plazo.
